| Universos Musicales: John Zorn |
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Página 1 de 7 La vida a partir de los 50 Por Yahvé M. de la Cavada Cuando Cuadernos de Jazz cumplió diez años lo celebró con un número especial en el que se repasaba exhaustivamente la década de los noventa. Diez músicos fueron destacados de entre todos los que sobresalieron en esos años y por diferentes motivos, siendo John Zorn uno de ellos. Zorn ya había sido una figura revolucionaria en los 80 y diez años después seguía siéndolo. Desde entonces, el artista ha creado a su alrededor todo un universo que está en constante expansión, logrando algo mucho más difícil que llegar a la cima: mantenerse en ella y reinventarse constantemente. 50 años no son nadaJohn Zorn hace todo a lo grande. Si monta un proyecto, enseguida se le queda pequeña una sola banda y reúne a unas cuantas formaciones para desarrollarlo. Si decide fundar un sello discográfico, no se conforma con publicar unas pocas referencias al año sino que abre diferentes líneas editoriales que colma regularmente de novedades. Si se trata de componer, no se limita a un puñado de piezas sino que se fija una meta que suele quedar por encima del centenar. Si decide rodearse de un núcleo de músicos habituales éstos pueden contarse por decenas, todos de una calidad y categoría insuperables. Está claro que Zorn es un tipo hiperactivo, excesivo y genial, así que no era raro pensar que la celebración de su 50 cumpleaños se volvería todo un acontecimiento. Para conmemorar ese evento, el bueno de John puso en marcha su maquinaria y convirtió la celebración en una extensa retrospectiva sobre su carrera, organizando dos conciertos cada día del mes de septiembre de 2003. Proyectos como Cobra, Painkiller, The Gift, los cuartetos de cuerda, Duras Duchamp, Kristallnacht, algunos de sus Filmworks, numerosos dúos y diferentes encarnaciones de Masada fueron pasando por el escenario del Tonic a razón de dos sets por noche y hasta dibujar un mastodóntico retrato de John Zorn, proyecto a proyecto, matiz a matiz y cubriendo varias de sus (múltiples) personalidades musicales. La verdad es que, de un tiempo a esta parte, las facetas que más cultiva el neoyorquino son las de compositor, director y productor; pero a lo largo de aquellas treinta noches de septiembre, el Zorn instrumentista se dejó la piel en el escenario en decenas de conciertos memorables con otras tantas formaciones. Trece de esas noches se han visto exhaustivamente documentadas en los doce volúmenes que componen (de momento) la colección 50th Birthday Celebration, toda una línea del sello de Zorn que recupera los mejores conciertos que se ofrecieron en el club neoyorquino a lo largo de aquel mes. Aunque con un músico como éste es imposible hablar de una obra principal o que le defina esencialmente, este conjunto de grabaciones podría considerarse la obra definitiva del Zorn instrumentista. Faltan muchas cosas, de eso no hay duda, pero el grueso del material contenido en estas doce referencias cubre casi todo el espectro-bastante amplio, por cierto- del potente y creativo saxo de Zorn y buena parte de su habilidad compositiva. |





Cuando Cuadernos de Jazz cumplió diez años lo celebró con un número especial en el que se repasaba exhaustivamente la década de los noventa. Diez músicos fueron destacados de entre todos los que sobresalieron en esos años y por diferentes motivos, siendo John Zorn uno de ellos. Zorn ya había sido una figura revolucionaria en los 80 y diez años después seguía siéndolo. Desde entonces, el artista ha creado a su alrededor todo un universo que está en constante expansión, logrando algo mucho más difícil que llegar a la cima: mantenerse en ella y reinventarse constantemente.
50 años no son nada